He abierto este espacio en la web del programa para que tanto ustedes como
yo podamos expresarnos libremente. Comentarios que deseen hacer, opiniones,
noticias relacionadas, se verán reflejados en esta sección. Pero, ¿cómo
insertar opiniones? Muy sencillo, solo deben enviarnos un e-mail a:
oyentes@sonidovinilo.es con el texto a incluir.
Nuestra aventura empieza en 1881 cuando Thomas Edison creó un aparato
capaz de transformar la energía acústica en mecánica. A ese aparato lo
denominó
el fonógrafo. Funcionaba grabando el sonido en un
cilindro de cera que, para escucharlo, una aguja unida a un audífono
de considerable diámetro debía recorrer los surcos. El inconveniente
que tiene es que el sonido era de muy mala calidad y cada grabación
podía reproducirse sólo una vez.
Posteriormente, en 1887, Emile Berliner inventó
el gramófono,
un sistema de grabación que podía ser usado una y otra vez. Esto fue
posible al cambiar el cilindro por un disco plano que primero era de
vidrio, luego de zinc y más tarde de plástico.
A pesar de estos progresos, no fue hasta la Segunda Guerra Mundial
cuando se perfeccionaron los procedimientos mecánico y magnético. El
resultado de este perfeccionamiento fueron los discos de vinilo de
las 16, 33 y 45 revoluciones por minuto.
De este modo fue como en 1948 aparece el disco de microsurcos de larga
duración, el que todo el mundo conoce como LP, y en 1958 el disco
estereofónico.
Hoy en dia, tras tres décadas de ventas de discos compactos, muchos
fanáticos de la música empiezan a añorar el vinilo. La razón más
importante nada tiene que ver con la nostalgia de un tiempo pasado,
sino un uso más pragmático, ya que el vinilo ha demostrado tener
una calidad de sonido más durable en el tiempo si se toman los
cuidados adecuados.
La única desventaja o enemigo que tiene el disco de vinilo es el
polvo y las rallas, por lo que obliga a tener un poco de tacto a la
hora de manipularlos.
Por Sergio. Publicado el 01|03|2010